Terminé de almorzar hace dos horas, y ya quiero regurgitar la comida, La noche anterior había matado a una maldita uniformada, había arponeado su cuerpo, lo rajé en dos, e hice un macabro cuadro con su musculoso cuerpo… Pero a fin de cuentas era una paca, que iba a hacer con su cuerpo, mas aún, ¿Qué haré con sus cosas?... ¿Enterrarla en el patio?...
“Clara Sandoval, 30 años, suboficial de Carabineros de Chile”… Tendré que ingeniar algo para cuando el aire empiece a vibrar con las aullantes sirenas de la policía y toda la red investigativa que se montará aquí… ¿Acaso será momento de terminar?... Debería apuñalarme por escribir eso, no debo detenerme hasta completar mi obra maestra y ser reconocido como un Leonardo Da Vinci, como un Da Vinci del infierno…
Cristina me llamó preguntando por mi madre [escuchar su vocabulario formal a través del auricular me pone tan caliente], le digo que venga a mi hogar que tal vez mi madre no esté, pero podríamos conversar… “Ven a la cueva del lobo a conversar con el diablo”, esta tarde tendré que proponerme algo que ayude a mi avance con mis obras artísticas… Pero no puedo sacar de mi mente la idea de follar con Cristina, sentir su fragancia mientras presiono mi pelvis contra su vagina mordiendo sus pezones.
Me quedé canalizando mis impulsos, quedé en estado vegetal, caminando por mundos oníricos, oscuros y mórbidos, hasta que una luz me abortó a esta realidad nuevamente… Era el timbre, al mirar escondido por la ventana, pude ver a Cristina empapada esperando, me quedé ahí esperando, hasta que me acerqué a la puerta y la abrí de golpe, una hipócrita sonrisa recorría mi rostro-
– Por favor Cristina, pasa, estás en tu casa-
– Hola Romeo [me besó apretadamente contra mi mejilla]
– Hola… mírate, estás empapada… te traigo un té y una toalla para que te seques.
– Gracias! Eres un encanto…
Mientras preparaba el té traté de abrir la carta de mi hermano… Solo vi que el destinatario era yo y que la fecha correspondía al mismo día en que murió, tuve que retenerme a duras penas el querer leer frenético las últimas y agonizantes palabras de mi hermano...El agua empezó a hervir, preparé dos tés y no le eché ninguna droga al té de Cristina, tomé una toalla guardada de hace tiempo y se la llevé.
- Toma Cristina, sécate el pelo, y toma este té para pasar el frío…
- Gracias, pero el frío del corazón ningún té lo puede calentar…JAJAJA, no tomes en cuenta eso, ando un poco deprimida hoy día…
- No, no, continua, me agrada que la gente sea sincera conmigo [y me muestre su interior…], ¿es que acaso tu corazón está congelado y tu alma fría y difusa como la tormenta de afuera?
- Romeo… Eres tan dulce... Lo que pasa es que no soy la persona tan correcta que tu ves enfrente tuyo…
- No me importa lo que hayas hecho, nadie es perfecto y todo el mundo comete errores [tomé su mano y me acerqué, mirándola a los ojos]
- Romeo… t-tu…
En ese momento ella pasó su lengua por mis labios y luego me besó, progresivamente empezó como un beso de niños, hasta que pareciera que nos devorábamos, ella jugaba muy bien con su lengua, pero había algo de desesperación en este beso pues ella casi llegaba a mi garganta con su lengua, me apreté contra ella… tenía mi mano en su cintura y la subí hasta su teta y empecé a apretarla, ella a la vez apretaba mi verga.
Ella me sacó la polera y empezó a besar mi pecho, yo la tiré hacia atrás y rajé su blusa, saqué su sostén y empecé a lamer sus pezones, mientras ella gemía y se frotaba la vagina. Empecé a besar y morder su abdomen, bajé sus colaless, empecé a oler sus muslos, y a morderlos, eran exquisitos, metí mi mano en su vagina, estaba mojadísima, ella me devoró y mordía mis labios gimiendo apaciblemente… Decidí bajar, su vagina estaba afeitada, era muy bella, inmediatamente metí con fuerza mi lengua dentro de ella seguí así un momento hasta que empezó a gritar, ella tomó al iniciativa y bajó mis pantalones con fuerza tomó mi verga entre sus manos y se la metió en la boca [entera], empecé follar con su boca… Luego ella se acostó en el sofá-
-Romeo…fóllame con fuerza
-Lo que tú digas…
Empecé a meter mi pene dentro de ella, era tan suave, de ahí en adelante empecé a meterla con mucha fuerza y brutalidad, hasta que ella dio un grito de placer al momento que yo eyaculaba dentro de ella.
Me quedé entre sus piernas y reposé mi cabeza entre sus senos, mientras ella jugaba con mi pelo, respirábamos agitados mientras yo pensaba si debía destriparla o no… “Tal vez no hoy día”, hasta que ambos nos quedamos dormidos en el sofá, con una sinfonía de rayos, lluvia y viento violento, el mundo era el Apocalipsis…
En la madrugada ella empezó a hablarme…
- Romeo, ¿nunca has tenido ganas de matar a alguien?
- Por supuesto, por algo vivo aun.
- JAJAJAJA, hablándote en serio, yo… tengo fantasías extrañas, como … Follar con un asesino
- Pues por algo estás aquí desnuda perra, yo soy un asesino, he matado a mi madre, a mis vecinos, a una chica y a una paca ¿Qué te parece?
- ¿Quieres calentarme? [dijo ella al momento que se sentaba encima mío y comenzaba a cabalgarme]
La tomé y empecé a follarla contra la muralla, cuando sentí que me iba puse mi pene en su boca y eyaculé, ella tragó y luego se sentó en el sofá pensativa.
-¿De verdad mataste a tu madre?
- Si… Por eso ella no está.
-Solo quería que me lo dijeras, y creo que empieza a gustarme – me miró con una mirada llena de traviesa malevolencia, se vistió y se largó, mi casa estaba sumida en la oscuridad, mientras veía su silueta alejarse en la lluvia, hasta su auto. ¿Qué debía hacer con esta mujer? ¿Rajarla, reventarla, cortarla, molerla?... Al parecer me he topado con una mujer con extraños gustos… No, ella no morirá hoy.
Cuando iba a la cama, recordé la carta y volví a sentir ganas de vomitar…Mi propias tripas calientes.

1 comentario:
MOAR PR0nGORE MOAR!!!
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